El Instituto de Filosofía de la Universidad Austral se encuentra en la etapa inicial de su desarrollo. Se propone congregar y formar investigadores y equipos de trabajo en diversas líneas de especialización filosófica con el fin de constituir un espacio de aportación científica y, asimismo, con el objeto de verter los progresivos frutos de la producción filosófica de sus miembros en la vida de la Universidad, con actitud dialógica e interdisciplinar.
Como la interdisciplinariedad se consigue cuando está encarnada en las personas se muestra especialmente conveniente la promoción de perfiles formados en el campo filosófico y de las ciencias particulares: médicos filósofos, porque es necesario desarrollar una filosofía de la medicina antes de la ética médica; filósofos abogados, pues la rehabilitación del Derecho Natural requiere esta formación; comunicadores filósofos, pues una ética comunicativa debe basarse en una filosofía de la comunicación, y así siguiendo. Las llamadas ciencias “duras” tienen hoy un prestigio que las transforma en las “filosofías contemporáneas”. Los científicos opinan sobre temas filosóficos y son oídos por la sociedad. Disciplinas filosóficas como la filosofía de la ciencia y la antropología cobran gran importancia, al igual que las llamadas “filosofías de [del derecho, de la economía, etc.]” (Cfr. el Discurso del Prof. Ignacio Angelelli en la concesión del Doctorado Honoris Causa por la Universidad Austral, 29 de septiembre de 2003, publicado en la Memoria de la ceremonia). Estas últimas no son posibles sin una buena metafísica.
En la actualidad, fruto de la exclusividad que se ha dado a la razón científica, se puede tener la impresión de que son las ciencias exactas o las experimentales las únicas que dan fiabilidad (Cfr. el Discurso del Prof. Ignacio Angelelli en la concesión del Doctorado Honoris Causa por la Universidad Austral, 29 de septiembre de 2003, publicado en la Memoria de la ceremonia). Por este motivo parece especialmente importante promover el ejercicio de la razón también en los ámbitos que trascienden la experiencia sensible. La recuperación de la razón teórica (metafísica) y práctica (moral) supone la impregnación de la sabiduría filosófica de siempre en todas las disciplinas, porque la correcta interdisciplinariedad al encarar un problema consiste en la iluminación de los conocimientos científicos y técnicos desde una contemplación más profunda de la realidad, que se pregunte por las esencias y causas del problema. Proponer de manera atractiva un uso amplio de la razón con una orientación de fondo hacia la verdad trascendente de las cosas resulta, además, un prolegómeno necesario para alcanzar y consolidar la Fe.
Las actividades del Instituto se centran principalmente en la investigación de sus miembros, en la promoción de seminarios multidisciplinares entre el claustro académico de la Universidad y en la formación de jóvenes investigadores con un claro interés por profundizar en alguna disciplina particular bajo un enfoque filosófico.